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El drenaje linfático manual es una técnica terapéutica de masaje suave e indoloro que tiene por objetivo el tratamiento de los disturbios del sistema linfático.
La técnica del drenaje linfático consiste a hacer llegar a los territorios linfáticos sanos el exceso líquido acumulado en las zonas de edema por medio de manipulaciones o masajes. El drenaje linfático debe ser practicado por un especialista en linfología o terapista especializada.
 
En una sesión de drenaje existen diferentes actos esenciales, primero la preparación del paciente es muy importante, la relajación en un ambiente tranquilo y confortable. Luego el diagnóstico de las diferentes zonas de bloqueo linfático a drenar y finalmente los movimientos o masajes fundamentales.
Dos movimientos son importantes. Un movimiento de llamada o evacuación destinado a evacuar la linfa a distancia de la zona enferma hacia los vasos Precolectores y colectores sanos.
Otro movimiento de captación o de reabsorción para favorizar la penetración de la linfa en los vasos linfáticos a nivel de la zona del edema.

Los movimientos son lentos y progresivos en forma ascendente. Esta técnica es ideal para limpiar y purificar los residuos tóxicos de los tejidos.
Es excelente como tratamiento pre y post operatorio ya que prepara la piel, ya sea de todo el cuerpo o solamente del rostro, para la cirugía. Se utiliza mucho para la cirugía de liposucción.
Luego de la intervención, el DLM promueve la cicatrización además de eliminar la hinchazón y reabsorción de hematomas, produciendo un efecto relajante en los tejidos. Para los pacientes el DLM es un gran alivio en el proceso post operatorio.
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