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La limpieza de cutis es un procedimiento que no es agresivo, destinado a mejorar el aspecto de la piel, corregir la dilatación de los poros, eliminar las células más superficiales y extirpar los famosos "puntos o negros o barritos" (en dermatología denominados "comedones") y los microquistes que se van acumulando con el tiempo.

El primer paso de la limpieza de cutis, la higiene cutánea o pulida, se realiza con diferentes emulsiones seleccionadas para cada tipo de piel. Luego, a fin de realizar la extracción, se aplican cremas abrasivas para eliminar las capas más superficiales de la piel y ablandar los comedones y los microquistes. Finalizada la extracción, se colocan sobre la piel lociones y cremas antisépticas; luego se aplican productos (geles o cremas) descongestivos y se realiza un drenaje linfático para que la piel quede totalmente desinflamada. El último paso es la nutrición de la piel a partir de la colocación de diferentes máscaras a base de vitaminas y colágeno.
Recomendaciones: La limpieza de cutis se realiza para eliminar puntos negros No hay que apretarse la cara porque puede inflamarse y aparecer granos. Debe ser hecha por una cosmetóloga profesional y confiable para evitar inflamaciones de la piel.
Se recomienda hacerse una limpieza de cutis una vez al mes dependiendo de la cantidad de grasa cutánea que tiene el paciente.
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